El turismo, como actividad económica, es una de las más
grandes industrias del mundo. Y dentro de ella, el turismo orientado a la
naturaleza es el segmento que crece con mayor rapidez. Pero no debemos
confundir al turismo de naturaleza con el llamado turismo ecológico o
ecoturismo.
En la “Agenda 21” para el turismo y los viajes, La Organización Mundial del Turismo (OMT) junto con otras instituciones vinculadas
al mundo de los negocios y la conservación de la naturaleza, definieron el
turismo sostenible como aquel que: “...satisface las necesidades de los
turistas y regiones anfitrionas presentes, al mismo tiempo que protege y mejora
las oportunidades del futuro. Está enfocado hacia la gestión de todos los
recursos de tal forma que se satisfagan todas las necesidades económicas,
sociales y estéticas al tiempo que se respeta la integridad cultural, los
procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de apoyo
a la vida.”
Se sabe de civilizaciones establecidas en zonas aisladas del
planeta, como la isla de Pascua, en el Pacifico, que desaparecieron hace
muchísimos años atrás debido al uso excesivo y mal encausado que estas hicieron
de los recursos naturales propios de las regiones que habitaban. Sin embargo el
hombre moderno amenaza con hacer lo mismo a todo el planeta. En vista de ello,
en los últimos años se ha pensado en el ecoturismo como uno de los instrumentos
que se pueden utilizar para desacelerar el fenómeno del cual estamos hablando.
Definido
sencillamente, ecoturismo o turismo de naturaleza, como también se le llama, es
el aprovechamiento con fines recreativos y con mentalidad estrictamente
conservacionista, de los recursos naturales mayormente escénicos con
los que cuenta una determinada región. Muchos países y organizaciones en toda
la Tierra están plenamente convencidos de que el ecoturismo, también denominado
turismo responsable, es una eficaz herramienta que se puede utilizar para
revertir la gravísima degradación a la que se enfrentan los ecosistemas
naturales planetarios.
El concepto de Ecoturismo surgió hace un par de décadas, y
desde entonces ha estado ganando bastante popularidad dentro de los ámbitos de
la conservación y la actividad turística, pero son muchos los que aún no
entienden su verdadero significado. Otros, por el contrario, se valen del mismo
y de la sensibilidad de mucha gente preocupada y deseosa de hacer algo en favor
del ambiente, con la sola intención de vender un producto... De hecho, la mayor
parte del turismo que se lleva a cabo en áreas naturales, y estamos hablando de
lo que ocurre en cualquier parte del mundo, y no sólo de Venezuela, no
constituye ecoturismo, aunque así sea anunciado y vendido por las agencias de
turismo.
Y entonces... ¿Qué es
el ecoturismo?
NO ES
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SI ES
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Montar una carpa en medio de la sabana para sentarse a contemplar el
paisaje
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La responsabilidad y
el respeto del viajero por el entorno que le rodea
|
Busca abrirse camino por terrenos vírgenes al mando de un vehículo de
doble tracción...
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Conservación
de los recursos
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No es algo tan
simple como tomar una mochila y caminar por las más remotas áreas naturales
del planeta, bebiendo agua de río y alimentándose con lo que le provea la
naturaleza
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Procurar que el
impacto ecológico que genere con su visita sea mínimo
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Tomar fotos y publicarlas en las redes sociales para ser una copia de
Bitácora
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Apreciar y
demostrar sensibilidad en cuanto a los aspectos escénicos o la biodiversidad
del lugar que esté visitando
|
Llevar los artículos artesanales de la cultura del sitio, pensando
que en otro lugar se apreciara mejor
|
Preservar la
presencia y genuina expresión de las culturas locales.
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Reconocer,
además, la importancia de la participación activa de la comunidad en el
desarrollo de la actividad turística como tal, educándola en cuanto a la
planificación, administración y conservación de los recursos que le atañen
|
Pero más importante aún, tiene que hacerla partícipe de los
beneficios que dicha actividad genere; lo cual ayudará a que ésta sea
sostenible en el tiempo.
En definitiva, el ecoturismo se distingue del simple turismo
de naturaleza por el énfasis que se hace en la conservación del recurso
turístico y en la información que se le transmite al visitante acerca del
mismo, en la responsabilidad y el respeto del viajero por el entorno que
visita, en la formación y capacitación de los pobladores locales y guías
turísticos como custodios y garantes de la permanencia del recurso, y en la
activa participación socioeconóma de las comunidades locales.






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